Majestic Hotel: un símbolo de Barcelona

El Majestic Hotel y Spa Barcelona se ha convertido en uno de los símbolos más representativo de la ciudad. Elegante, con una conjunción perfecta de lo antiguo y lo moderno, brinda servicios de máximo nivel para todas las exigencias.

Un Hotel con historia

Este fabuloso Hotel Spa que ilumina una de las esquinas más recorridas de Barcelona fue inaugurado en el año 1918. Durante todos estos años ha recibido a sus visitantes con la discreción y calidad propias de los más prestigiosos. A pocos años de cumplir su primer centenario fue remodelado exaltando sus bondades y destacando en la zona.

En todos estos años sus dueños han sabido canalizar cada una de las experiencias vividas con turistas nacionales e internacionales, empresarios, personalidades de la cultura y políticos. Gracias a esta extensa trayectoria fueron capaces de perfeccionar cada detalle para elevar el Majestic Hotel y Spa de Barcelona en un hotel de lujo mundial.

Servicios que ofrece el Majestic Hotel y Spa de Barcelona

 

 

El imponente Majestic Hotel dispone de 275 habitaciones con todas las comodidades y la atención servicial de sus empleados. Su estancia se complementa con ropa de cama, secador de pelo, plancha, aire acondicionado, televisión y WIFI gratuito, entre otros.

El confort garantizado es uno de sus máximas cualidades. Todos aquellos que han visitado en algún momento este hotel veneran la atención y resaltan la importancia de su sistema de insonorización, como de los cuartos específicos para el trabajo. Estos últimos ponen a disposición de los clientes escritorio y teléfono.

Si va a pasar varios días en las instalaciones del Majestic Hotel de Barcelona, no debe preocuparse por otra cosa que no sea el disfrute. Es una buena oportunidad para hacer uso de algunas de sus salas de tratamiento y relajarse con algún masaje de su preferencia. El personal de limpieza del lugar mantendrá su habitación en perfectas condiciones con su servicio a diario.

 

 

El Majestic Hotel y Spa se ubica en el Paseo de Gracia, muy cerca de la también emblemática Casa Batlló.

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